Resumen: En los
últimos 20 años
la industria en México
y en el resto del mundo se ha
debatido en una constante lucha
por mejorar su competitividad,
en algunos casos por convicción
y en otros por sobre vivencia.
Se han adoptado una diversidad
de estrategias en las distintas
áreas de las organizaciones,
algunas se han enfocado en la
reducción de costos aún
a costa de sus utilidades, otras
mas audaces han desarrollado estrategias
enfocadas en la optimización
de los procesos productivos, incluido
el mantenimiento, que en algunas
organizaciones representa un costo
muy importante del costo total
de producción; en este
sentido escuchamos hablar de estrategias
como el Mantenimiento Productivo
Total (TPM), Mantenimiento Predictivo,
Mantenimiento Proactivo, Mantenimiento
Centrado en Confiabilidad (RCM)
y otros mas.
En
años más recientes
escuchamos hablar con mayor insistencia
de la confiabilidad como un elemento
vital para las organizaciones,
ya que una planta confiable regularmente
tiene altos índices de
disponibilidad y alta capacidad
de producción, sin embargo,
esto no es sinónimo de
rentabilidad; muchas empresas
han abandonado sus estrategias
porque no lograron los resultados
esperados.
La
pregunta es: ¿puede una
empresa tener una planta con altos
índices de confiabilidad
y disponibilidad y además
ser rentable?, la respuesta es
sí, ¿como?, implementando
un programa de monitoreo de condiciones
efectivo, independientemente de
la estrategia de mantenimiento
que adopte, ya que le da los elementos
de decisión para controlar
las tareas y gastos de mantenimiento,
lo induce a cambiar sus practicas
de mantenimiento tradicionales
por un mantenimiento de precisión
que disminuye considerablemente
los costos y riesgos de falla,
e incrementa la confiabilidad
y rentabilidad de una manera importante.