Resumen:
Hasta la década
de los 80, las industrias de la
mayoría de los países
occidentales tenían sus
objetivos basados en: obtener
el máximo de rentabilidad
para una inversión efectuada.
Posteriormente, con la infiltración
de la industria oriental en el
mercado occidental, el consumidor
pasó a exigir un complemento
importante, o sea, la calidad
de los productos o servicios suministrados
y esta exigencia hizo que las
empresas consideraran este factor,
calidad, como una necesidad para
mantenerse competitivas, particularmente
en el mercado internacional, transfiriendo
a los gerentes de operación
y mantenimiento, la responsabilidad
de obtener el mejor resultado
posible en sus funciones para
lograr obtener confianza, disponibilidad
y reducción de plazos de
fabricación con bajos costos.
Esta exigencia de la confianza
y disponibilidad es de tal orden
que se impone, al gerente de mantenimiento,
responsabilidades que sólo
pueden ser ejecutadas con herramientas
adecuadas de gestión.
En consecuencia, las empresas
buscan cada vez más, sistemas
informatizados adecuados para
auxiliar a esos gerentes en sus
funciones. Existe una gran cantidad
de sistemas de gestión
de mantenimiento ofrecidos como
la solución final de los
problemas de los gerentes sin
embargo, después de su
adquisición, la realidad
muestra que, en algunos casos
en vez de obtener soluciones para
sus problemas, los gerentes en
la realidad adquirieron más
problemas para administrar.
De
esta forma, los gerentes deben
preocuparse en la selección
del sistema que realmente atienda
la sus necesidades, no sólo
basados en las demostraciones
hechas por los proveedores sino
también con una investigación
consciente de las consecuencias
que vendrán con la adquisición
del sistema.
Dependiendo de los recursos que
sean invertidos en la informatización
del sistema de gestión
de mantenimiento, la selección
de softwares podrá ser
basada sólo en experiencia
del personal de la empresa o de
consultoría especializada
o utilizando la técnica
de cuestionarios.
En
ambos casos es recomendable preceder
el proceso con El Análisis
y Diagnóstico que, además
de definir las necesidades de
cambios organizacionales, servirá
como agente de estímulo
e implicación de todas
las áreas en el proceso
de cambio.