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problemas de Aire en el aceite Gerardo
Trujillo C. NORIA Latín América El
aceite y el agua pueden ser difíciles de mezclar, pero el aceite y el aire
no. En realidad casi todos los sistemas hidráulicos y de lubricación,
contienen algo de aire. Pequeñas cantidades de aire no representan ningún
problema siempre y cuando permanezcan disueltas. Pero aire no disuelto, forma
burbujas, excesiva formación de burbujas crea espuma y la espuma si causa
problemas. Las burbujas que no son suficientes para causar espuma, son
llamadas aire atrapado. Esto es definido como discretas burbujas de aire separadas
por una película relativamente gruesa de aceite. Dichas burbujas, no representan
un serio problema en los sistemas de lubricación ordinarios y sistemas
hidráulicos, debido a que las presiones de trabajo son bajas y a que el
aire no altera la incompresibilidad básica del aceite. (Los sistemas hidráulicos
se basan en la incompresibilidad del aceite para transmitir movimientos precisos
a varios mecanismos; los sistemas de lubricación, dependen de la incompresibilidad
para soportar las altas cargas en rodamientos en delgadas películas de
aceite.) Los problemas de entrada de aire, se incrementan a medida que
los diseñadores de sistemas incrementan la presión y flujo del fluido,
con un muy pequeño o sin incremento en la capacidad de los tanques. En
sistemas de control de alta presión, la entrada de aire ocasiona la compresión
del fluido y que los movimientos sean erráticos o imprecisos. La precisión
del control, se pierde entonces. En sistemas lubricantes de alta presión,
las burbujas de aire causan que la película lubricante se adelgace y permita
el contacto de metal con metal, conduciendo entonces a desgaste y vibración
de la flecha. La espuma crea problemas en sistemas tanto de alta como de
baja presión y se define como una aglomeración de burbujas de aire,
empaquetadas muy juntas, rodeadas con una película relativamente delgada
de aceite, que se acumulan en la superficie del aceite. En sistemas de alta presión,
la espuma no puede ser tolerada, porque hace imposibles los movimientos precisos.
La espuma en sistemas de baja presión, a pesar de que no interfiere
con la operación, puede resultar en un sobrellenado y probable derrame
de los depósitos. La espumación, también puede causar que
el aire se atrape en los puntos altos de las líneas, si es que la espuma
entra en las líneas de retorno. La espuma que entra en las bombas, puede
causar ruido, desgaste, cavitación y descarga errática.
Diagnóstico
Proactivo de espumación: Un problema de
espumación puede ser analizado Proactivamente siguiendo estas dos simples
técnicas y observaciones: Si en el depósito, el aceite elimina
la espuma un tiempo después de haber apagado la máquina, el problema
es de entrada de aire. Si la espumación permanece estable en el
equipo aún después de haber apagado la maquinaria y dejarla en reposo,
entonces se considera que el problema es de agotamiento de los aditivos antiespumantes
y deberá ser localizada la causa de ellos mediante técnicas de análisis
de causas y modos de falla. Factores importantes
para evitar problemas de espumación: - Métodos
de llenado de los sistemas
- Programas de Mantenimiento Preventivo
- Programas
de Mantenimiento Proactivo
- Diseño de los contenedores de aceite
(tanques)
- Selección del lubricante.
Llenado
de los sistemas: Si el relleno de aceite a los
sistemas es efectuado salpicando, o causa agitación en el momento en que
es vaciado en el tanque, el aire puede ser introducido en el sistema. Agregar
el aceite mediante una manguera bajo la superficie del fluido, puede prevenir
el problema. Cuando un sistema vacío es cargado con aceite, el aire
puede quedar atrapado en los puntos altos. La purga adecuada es crucial. En raros
casos, el llenado al vacío puede ser necesario. El procedimiento adecuado
es vaciar el sistema utilizando una bomba de vacío y mantener el vacío
mientras lentamente se carga el sistema. Mantenimiento
Preventivo. Buenas prácticas de mantenimiento
preventivo, pueden ayudar a eliminar la entrada de aire y la espumación.
Tres procedimientos básicos son: Inspeccionar empaques y sellos
regularmente; reempacar o reemplazar cuando se requiera para evitar fugas y entrada
de aire en el sistema. Monitorear la condición del aceite y niveles de
una manera regular. Asegúrese que el nivel de aceite está en los
límites adecuados. Verifique que los filtros, centrífugas y otros
equipos de purificación se encuentran trabajando adecuadamente.
Mantenimiento
Proactivo: - Mantenga y controle la limpieza
de los tanques, la herrumbre y la oxidación, contribuyen al agotamiento
de los aditivos antiespumantes del aceite
- Elimine las posibilidades de
ingreso de agua, ya que contribuye a la formación de espuma.
- Filtre
y purifique el aceite.
- Purgue los tanques con regularidad
- Retire
los contaminantes del sistema rápidamente, debido a que estos contribuyen
a la formación de espuma.
Si a pesar de utilizar buenas prácticas
de mantenimiento, un sistema tiene espuma, localice si existe una entrada de aire
en el sistema. No se detenga al localizar una fuente de entrada, puede haber otras.
Aún cuando muchas entradas de aire pueden ser atribuidas a diseño
del sistema, considere efectuar modificaciones de campo para reducir o eliminar
la espumación.
Ejemplos
de problemas relacionados con diseño y sus soluciones: Problema:
La línea de retorno está localizada inadecuadamente: Si el
fluido retorna al tanque desde un nivel muy alto, el chorro de aceite puede introducir
aire al tiempo que salpica en el tanque. Las líneas de retorno bajo la
superficie pueden también producir espuma, si el nivel de aceite no es
el adecuado. El aire también puede generarse, si la línea de succión
y la de retorno están demasiado cerca una de la otra. En este caso el aceite
que regresa, es inmediatamente succionado y cualquier cantidad de aire que se
pudiera crear, no tiene tiempo de separarse en el tanque. Solución:
Si la espumación resulta de un flujo continuo y constante salpique en el
tanque, la línea de retorno deberá ser extendida hasta un nivel
bajo la superficie del aceite o instalar una placa inclinada teniendo una esquina
bajo el nivel de aceite, para que el fluido regrese suavemente al tanque. Este
método permite al aire escapar libremente. Si el aceite de retorno no fluye
completamente, asegúrese que el aceite está siendo descargado por
encima de la superficie del aceite y sobre la placa inclinada. En otro método
utilizado en sistemas circulatorios de turbinas, el retorno es dirigido a través
de una malla antes de llegar al tanque. Si el retorno está muy cerca de
la línea de succión, cambie la línea de retorno o instale
separadores dentro del tanque, para prevenir un flujo directo. Problema:
El tanque es muy pequeño o deficientemente proporcionado. Algunos
sistemas son algunas veces expandidos, adicionando grandes bombas circulantes.
Dicha modificación, puede alterar los patrones de flujo, y el recipiente
puede no ser suficiente para manejar el incremento del flujo. Si el tanque es
muy pequeño o muy profundo, en proporción a su área de superficie,
no todo el aire que entra podrá escapar en el tiempo que el aceite está
en el tanque y se acumulará hasta formar espuma. El área reducida
de superficie, no permitirá a la espuma a extenderse lo suficiente para
reventar. Solución: Instalar un tanque
más grande o mejor proporcionado. Problema:
El aire disuelto se libera rápidamente. El aire disuelto, puede
salir de la solución y entrar en el aceite, cuando la presión de
éste baja repentinamente. Al llegar al tanque, el aire puede crear espuma.
Una caída repentina de presión, puede causar una excesiva succión
de vacío en la bomba o tuberías largas, válvulas de medición,
orificios y otros mecanismos hidráulicos. La descarga en el tanque, puede
también causar una caída de presión repentina. Solución:
Elimine cambios abruptos en tamaños de tubería o mangueras, especialmente
en las líneas de descarga de las válvulas, orificios y otros mecanismos.
Problema: El nivel de aceite en el tanque
es muy bajo. Si el aceite en el sistema se encuentra por debajo de su nivel,
puede no haber suficiente tiempo para que el aceite repose lo necesario para liberar
el aire o que las burbujas puedan colapsarse. Además el nivel de aceite
bajo puede ocasionar que la bomba succione aire junto con el aceite. Solución:
Mantenga el nivel de aceite adecuado: Problema:
Las partes en movimiento, introducen aire en el aceite. Cigüeñales,
dientes de engranes y coples, que se introducen profundamente en el aceite o en
la superficie, ocasionarán excesivo batido de aire con el aceite. La espuma
resultante, puede causar problemas en el punto de contacto o puede ser conducida
al tanque. Solución: Relocalizar el retorno, para ajustar el nivel
de aceite y reducir la turbulencia.
Selección
del aceite adecuado La elección de un
aceite para un sistema es crucial. La tendencia de los aceites a la espumación,
y la estabilidad de la espuma varían ampliamente. Algunos aceites pueden
acumular grandes cantidades de aire atrapado, pero lo liberarán rápidamente;
otros permitirán el ingreso de pequeñas cantidades, pero lo liberarán
lentamente. El aceite ideal deberá ser altamente resistente a la entrada
y no deberá retener burbujas después de que se forman. Afortunadamente
aceites Hidrofraccionados y sintéticos que se aproximan a este ideal de
alta resistencia a la espumación y baja estabilidad de ésta, están
disponibles actualmente. La entrada de aire en el aceite y su tendencia
de estabilidad de espuma, están seriamente relacionadas con su viscosidad,
resistencia a la oxidación y aditivos antiespumantes. Las recomendaciones
de los fabricantes de equipo, deberán ser seguidas para la determinación
de la viscosidad del aceite. Generalmente seleccionar una viscosidad mas baja,
permitirá una menor formación de espuma. Sin embargo los aceites
con mayor viscosidad, tendrán una mayor resistencia a la espumación,
la espuma una vez que se forma, no es fácil que se rompa y tenderá
a acumularse. La resistencia a la oxidación de un aceite es muy
importante, debido a que la oxidación puede incrementar la espumación.
La oxidación incrementa también la viscosidad y algunos productos
de la oxidación, funcionan como estabilizadores de la espuma. Los
aditivos antiespumantes utilizados en algunos aceites, pueden inhibir la formación
de espuma pero únicamente son efectivos mientras se encuentran insolubles
y finamente dispersos. Tanto la insolubilidad como la dispersión puede
ser alterada en servicio, conduciendo a un desempeño no satisfactorio del
aceite. Si los problemas de espumación son persistentes, póngase
en contacto con su Ingeniero de Lubricación para analizar el caso. Después
de estudiar el problema, él podrá sugerir utilizar más aditivos
antiespumantes, recomendar el tipo adecuado de lubricante, rediseño de
sistemas o las prácticas de mantenimiento de los sistemas que mejor funcionen.
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-- Jimmy Coltrain, Reliability Coordinator, Weyerhaeuser |
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