La
lubricación efectiva de cadenas operando en un
ambiente severo y abrasivo puede ser desafiante. El objetivo
en la lubricación de cadenas es colocar una pequeña
cantidad de lubricante entre el perno y el rodillo en
cada eslabón. Debido a que es imposible inyectar
directamente el lubricante a los puntos correctos, los
técnicos en lubricación utilizan otros métodos,
incluyendo lubricar la cadena por baño, aspersión,
goteo y aplicación con brocha sobre las superficies
exteriores de las cadenas.
Para
cadenas de avance lento, el baño de aceite es una
solución práctica y útil. Se requiere
poner atención para mantener el nivel adecuado
en el depósito y limpiar cualquier exceso de lubricante
de las superficies de la máquina. Se tiende a lubricar
las cadenas con lo que se encuentre a la mano. Las cadenas
de avance lento y altas cargas requieren un aceite de
alta viscosidad. Una elección común es un
aceite de engranes de viscosidad media o un aceite de
circulación grueso, de alta viscosidad.
Para
prácticas de relubricación intermitentes,
cualquier recubrimiento de lubricante en el exterior de
la cadena crea una oportunidad para que las partículas
del ambiente se acumulen y obstruyan el flujo de aceite
hacia los componentes internos. Adicionalmente, dependiendo
de la dureza de las partículas contaminantes, este
material impregnado puede actuar como un compuesto de
pulir trabajando contra la rueda dentada (sprocket) y
el rodillo de la cadena. Estas aplicaciones son propicias
para la lubricación con aditivos de película
sólida que vienen mezclados con un aceite o solvente
ligero. El aceite ligero o el solvente penetran, llevando
a los aditivos sólidos al punto de contacto. Los
aditivos sólidos permanecen dentro de la cadena
para proveer protección de “película
seca” después de que el solvente o aceite
ligero se ha evaporado. Además, el exterior de
la cadena no acumula tantos contaminantes del ambiente.